Educación Michoacana: cerrando el ciclo

Columnistas Principal

Por: Erik Avilés Martínez           

Congraciadamente, el mes de junio continúa avanzando sin mayor contratiempo en el cumplimiento del Ciclo Escolar 2018-2019 en los planteles estatales, por lo que todo apunta a que acumularemos un año más sin “jornada de lucha” de parte de la CNTE, que forzase un paro indefinido de labores, ni mucho menos una minuta de acuerdos que socave la rectoría del estado sobre el sector educativo o comprometa sus exiguas finanzas.

Las cúpulas de la Sección XVIII de la CNTE están muy concentradas en las mesas de negociación federales y con una gira que han emprendido por las regiones de Michoacán para informar sobre el nuevo marco normativo, tratando de minimizar el efecto de quienes les acusan de haber desmovilizado a la disidencia magisterial en la entidad en un periodo del ciclo escolar en el que ya se había vuelto tradición, a la par que reclaman el resultado procrastinador de las mencionadas acciones en relación a convocar al relevo institucional del Comité Ejecutivo Seccional en el que se denominará VIII Congreso Seccional de Bases, cuya realización se vislumbra lejana y nebulosa. Esperemos que, para cerrar el ciclo escolar se establezca un proceso democrático y sin vicios que posibilite que los maestros que se identifican con la ideología de la CNTE se sientan debidamente representados y por ende, no se generen efectos postelectorales que repercutan negativamente en el derecho a aprender de los estudiantes michoacanos.

            Por otra parte,  preocupa la sostenida movilización de un sector del magisterio representado por la Sección 18 del SNTE, debido a las mismas razones que en su momento ha enarbolado la CNTE: impago y falta de atención a las demandas legítimas de los agremiados. Son un grupo afectado que no debe perderse de vista, porque han decidido comenzar a recorrer la ruta de la protesta social para visibilizar su causa, lo cual es muy poco usual en la fracción institucional, por lo que puede constituir un indicador del nivel de inconformidad de las bases. Debe lograrse la atención cabal a sus demandas legítimas a la brevedad.

Para cerrar debidamente este ciclo escolar, también debe concretarse a la brevedad la federalización de la nómina magisterial michoacana, sobre la cual, semana a semana nos enteramos de que hubo nuevos encuentros y mesas de trabajo entre la SEP y Gobierno del Estado, pero a la fecha la opinión pública no conoce mayor detalle. Lograr que el sostenimiento financiero de los recursos humanos educativos estatales sea reconocido y solventado por la federación es un objetivo de importancia estratégica y de largo alcance, que cuenta potencialmente con una gran cantidad de obstáculos para su cabal consecución.


Se pueden enumerar entre ellos, la voluntad política existente, que ha dificultado la conciliación x visiones e intereses entre los actores gubernamentales inmiscuidos, así como, en un segundo momento, pero no menos importante, en la dificultad inherente a sumar a todos los actores clave que puedan llegar a intervenir para su implementación, así como posibles afectaciones a sus respectivos derechos profesionales, tales como la antigüedad, la adscripción y prestaciones ya ganadas.

Si la voluntad política existiera en la misma intensidad con la cual se buscó aprobar en 18 congresos locales la reforma educativa de AMLO para hacer coincidir  su promulgación con el  pasado15 de mayo, sin duda ya se hubiese concluido este largo y sinuoso proceso en el que está en juego la estabilidad económica de una entidad federativa y su horizonte de futuro.

Por otra parte, las limitaciones de carácter económico pueden resultar ser un enorme obstáculo para convertir en política pública la federalizacion de la nómina michoacana, dado que, de origen, el déficit financiero se originó por la creación de plazas docentes que no contaban con la suficiencia presupuestal requerida, por lo que el origen de los recursos, a pesar de haber consenso de que deben ser de procedencia federal, no se han definido con exactitud.  Tampoco, se ha transparentado la ruta administrativa para ejercer los recursos conforme la normatividad vigente lo estipula y en pleno respeto a los derechos profesionales de los trabajadores de la educación que, para efectos prácticos, cambiarán de patrón.

Aunado a lo anterior es de tenerse en cuenta la innegable presencia de fuerzas e ideologias magisteriales , las cuales pudieran llegar a verse afectadas, tanto en sus intereses cupulares como en los derechos legítimos de sus agremiados.

Día a día causa más preocupación el no saber concluido este proceso. Ya hay quien habla de que la federalización de la nómina educativa es un proceso “fallido” y de que debe establecerse un plan “B” para solventar la enorme carga financiera que implicará solamente el cierre del presente ejercicio fiscal.

Por otra parte, se sigue esperando la resolución de todos los asuntos pendientes que quedaron en relación con los profesionistas que participaron en los procesos estipulados por la Ley General del Servicio Profesional Docente en Michoacán, dado que hay una gran cantidad de casos particulares en los que se violentaron los derechos de los trabajadores de la educación y requieren una solución justa y además, apegada a derecho, para poder cerrar el impasse que genera el vacío normativo existente actualmente en relación al tema.

Finalmente, esperaremos las estadísticas que arrojen el cierre del ciclo escolar 2018-2019, en donde, de nueva cuenta, seguramente se habrán elevado la mayoría de los 63 indicadores educativos, pero en los cuales estará la discusión respecto a la inercia y las tendencias del posible incremento, así como a la posibilidad de pasar de cifras agregadas a dar seguimiento específico, con nombre y apellido, de las trayectorias escolares de las niñas, niños, adolescentes y jóvenes michoacanos, para verificar las historias de vida y poder constatar que, eventualmente, la educación estatal constituya un motor de movilidad social inclusivo, efectivo y universal. Esperemos que en los temas mencionados se cierre debidamente el ciclo y podamos pensar en que el próximo año se genere un punto de inflexión en la educación estatal. Que así sea.

Sus comentarios son bienvenidos en [email protected] y en Twitter en @Erik_Aviles

Tagged