Hilda Mesh

El impacto del aislamiento social en la salud mental por Covid-19

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Se requiere “distanciamiento social” para prevenir la infección. Pero la soledad también puede enfermarnos.

Las consecuencias en la salud mental del encierro, la pérdida de la rutina habitual y la reducción del contacto social y físico con los demás, con el trabajo, las escuelas, los gobiernos, las iglesias, los deportes y los eventos especiales que toman medidas dramáticas para frenar la propagación del coronavirus, las rutinas diarias se ven interrumpidas y el aumento del aislamiento social es una desafortunada realidad para millones de personas en todo el mundo.

En estos tiempos de coronavirus toca re-definir muchos conceptos para lograr adaptarnos y enfrentar esta situación de la manera más efectiva posible.

Si bien es cierto que las manifestaciones de afecto como abrazos, besos, agarradas de mano demuestran lo que sentimos hacia a el otrx, es momento de darle un giro y comprender algunos puntos importantes:

No debemos ser individualistas y caer en la histeria colectiva. Pensar solo en ti y en lo que tú necesitas es pensar que vives solx en este mundo y la realidad es que necesitas de otros y de las interacciones de otros para alimentar tu alma y espíritu.

La empatía es la habilidad que más debemos poner en práctica en estos tiempos. Al entender cómo se sienten los más vulnerables ante esta situación nos ayuda a ver cómo podemos colaborar para evitar el crecimiento del virus y la propagación.

Aprovechemos este tiempo de “estar en casa” para hacer más reflexiones, estar con nosotrxs mismxs, hacer cosas de las que antes nos quejábamos porque no teníamos tiempo… ¿querías tiempo para ti?

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Lo tienes, ¿querías más tiempo para pasar con tu familia? Lo tienes, ¿querías más tiempo para hacer nada? Lo tienes…

Comprender que no todo lo podemos controlar y que a veces lo mejor es tomar pausa, hacer lo qué hay que hacer y esperar buenos resultados.

Y lo último pero no menos importante, aprender a disfrutar de la vida de una manera más sencilla, no dar por sentado nada, trabajar cada día en la salud física y mental ya que cuando no se tiene pocas cosas se pueden lograr.

¿Por qué son importantes las medidas de distanciamiento social?

El distanciamiento es vital para ayudar a la contención y es una obligación cívica que habla de solidaridad y de pensar en el principal objetivo, que es evitar la muerte de las personas mayores y demás grupos de riesgo.

Es un acto de amor hacia el otro. El distanciamiento significa volverse un poco más ermitaño y que todas las actividades se desarrollen preferentemente dentro de las casas y cuando se sale a lugares donde hay muchas personas mantener el mínimo contacto con ellas.

Todo es tan nuevo que nos obliga a reflexionar para conservar no solo nuestra salud biológica, sino nuestra salud mental.

¿Qué pasa con nuestra salud mental?

Pasados muchos días, hay personas que se estresan, y que les falta relacionarse socialmente. La paradoja de este momento es que, si bien se requiere un distanciamiento social para contener la propagación del coronavirus, el aislamiento social también puede contribuir a la mala salud a largo plazo.

Entonces, es importante que no permitamos que tales medidas también causen aislamiento emocional.A las personas la interacción social nos nutre, las rutinas nos organizan y tenemos a la libertad en alta estima.

Los seres humanos somos cultura, interacción e intercambio.

La limitación de estas actividades sociales nos produce malestar que según cada persona se va a manifestar de diferentes formas: Para algunos; irritación, aburrimiento y ansiedad. Para otros; falta de aire, sensación de encierro y molestias corporales.

Los sentimientos de aislamiento y soledad pueden aumentar la probabilidad de depresión, presión arterial alta y muerte por enfermedad cardíaca.

También pueden afectar la capacidad del sistema inmune para combatir infecciones, un hecho que es especialmente relevante durante una pandemia.

El aislamiento social, y más particularmente en los grupos de riesgo por edad tiene graves consecuencias en relación con la salud psíquica.

En personas mayores, tiende a generar no solamente depresión, sino además una retracción libidinal psíquica, es decir un distanciamiento o desconexión de los objetos y las personas que puede elevar el nivel de daño de las enfermedades neurológicas o acelerarlas.

Los estudios también han demostrado que la soledad puede activar nuestra función de lucha o huida, causando inflamación crónica y reduciendo la capacidad del cuerpo para defenderse de los virus.

Aunque el aislamiento es la respuesta correcta a la pandemia de coronavirus, necesitamos exactamente lo contrario en respuesta a la epidemia de soledad.

¿Cómo podemos cultivar el bienestar social mientras evitamos la infección?

El temor va a estar presente en muchos porque esa es la razón por la cuál estamos limitándonos.

Tener un propósito en estas limitaciones nos da sentido y si bien no disuelve el malestar, hace que podamos sobrellevarlo mejor. Cuando recordamos por qué estamos limitándonos, nuestra angustia puede cobrar un sentido superador.

La rigidez de este tipo de medidas tiene un enorme riesgo para los adultos, los niños y los ancianos, y dependiendo de cada grupo etario esto tiene una incidencia diversa:

Los adultos; tenemos que ocuparnos de mantener un nivel de actividad que nos permita sostener una rutina.

Para el bienestar de lxs niñxs; es fundamental que puedan comprender que no están de vacaciones.

Para los ancianos, sostener el contacto para que haya algo de un sostenimiento de una actividad que no los lance al abandono de sí mismos como estado psíquico que la reclusión espontáneamente provoca y al desasimiento de los objetos y los lazos, es vital. Si bien el distanciamiento social desafía la capacidad que tenemos las personas de estar con nosotrxs mismxs, estar con uno mismo, tampoco es un veredicto absoluto, porque al fin y al cabo nuestra conexión a través de la tecnología por todas las vías es muy frecuente.

A lo mejor para algunos es un hallazgo encontrarse consigo mismos, pensando y reflexionando sobre sus prioridades, deseos y proyectos.

Sin embargo, es muy raro que las personas estén solas tengan vínculos significativos en distintas áreas de interés. Estos no se evaporan por que no se les “eche agua” como a las plantas todo el tiempo.

La pandemia de coronavirus nos ha recordado que la conexión humana puede propagar enfermedades. Pero la conexión humana también promueve el bienestar.

En este contexto se nos presenta una oportunidad para reconocer la importancia de las relaciones para nuestra salud y practicar el aprovechamiento de la tecnología para el bienestar social.

Autocuidado, rutinas y ejercicio: claves para cuidar la salud mental durante la cuarentena por coronavirus

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La situación de aislamiento contiene factores de riesgo que pueden provocar un empeoramiento de la salud mental, tanto en la población general como en aquellas personas que ya tienen un problema de salud mental.

Por ello, es importante seguir las recomendaciones de lxs profesionales de la Psicología relativos a los autocuidados.Esto va a ser una carrera de fondo. Tenemos que intentar contagiarnos, en el buen sentido, de calma, responsabilidad, apoyo, cariño.

En la convivencia en aislamiento y vivir solx:

Hay que mantener los espacios de intimidad, porque puede ser muy intrusivo estar 24 horas con quienes convivimos en el domicilio.

Una buena convivencia incluye tanto el cariño y la cercanía, como el respeto a la intimidad y los tiempos de cada persona.

En el caso de las personas que viven solxs:Estar solx todo el día durante varias semanas puede ser muy complicado para la salud mental, por lo que recomiendo hacer uso de las nuevas tecnologías (videollamadas, apps, etc.) para estar en contacto con otras personas. Incluso ver sus rostros es importante.

Autocuidado: mantenerse con ocupaciones y seguir rutinas.

Las rutinas son fundamentales en esta situación excepcional que estamos viviendo.

Empezamos a no cumplir horarios, las cosas que tenemos que hacer no las hacemos, dormimos peor, comemos peor… Es muy importante mantener un equilibrio ocupacional que nos ayude a estar situados y a vertebrar el día a día tanto con las actividades de ocio como con los autocuidados.

No dejarse llevar por una pérdida total de horarios que va a tener unas consecuencias importantes en nuestra salud mental.

Buscar actividades con las que nos sintamos mejor.

Conectarse con lo que realmente importa y hacer aquellas cosas que nos gustan y para las que antes no había tiempo.

Salud física y ejercicio

Estar todo el día en casa sin movernos tiene su impacto en la salud mental. Si estamos todo el día sentados viendo la tele, la calidad de nuestro sueño se va a ver afectada. Hay que hacer estiramientos, quien tenga posibilidad en casa que haga ejercicio.Cuidar la higiene mental: evitar la sobreinformación

Ante la avalancha de información a la que la población se ve sometida en estos días, tanto en medios de comunicación como en las distintas redes sociales, la recomendación es tomarnos un momento al día para consultar las novedades, sin estar conectados a todas horas. Es importante buscar siempre fuentes de información oficial.

Por higiene mental, es recomendable no estar todo el tiempo consultando informaciones y no alimentar nuestro propio miedo. Ahora nos encontramos en un fase de impacto y poco a poco entraremos en un proceso de adaptación.

Recomendaciones ante las crisis emocionales

Una de las principales recomendaciones para las personas que notan señales de alarma en su comportamiento es tener redes de apoyo que les puedan dar acompañamiento durante los síntomas de ansiedad o depresión, administrar el tiempo disponible, compartir tareas, actividades o juegos con las personas con las que se encuentre en aislamiento, o si se está solx, aprovechar el tiempo para practicar hobbies que por la rutina no se pueden concretar.

Señales de alerta:

• Pérdida o ganancia de peso

• Sueño irregular

• Cambios de humor

• Preocupación

• Pérdida de interés

Soluciones:

• Apoyo en redes familiares o de amigos

• Administrar el tiempo

*Practicar hobbies

• Jugar con lxs niñxs de la casa

• Compartir tareas o actividades

•Comunicarse a líneas de asistencia emocional

Somos seres resilientes y estoy segura que con la unión de todxs saldremos adelante de esta situación que nos pone a todos la muestra de lo vulnerables que somos. Mantengamos la calma y por favor QUÉDATE EN CASA.

Hilda Mesa

PSICOTERAPEUTA FB/ HildaMesh

Email: [email protected]