Mexicanos Primero Michoacán, A.C. Educación, ¿leyenda urbana?

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Una leyenda urbana está caracterizada por su verosimilitud, su vigencia y por abordar una problemática existente. En esta clase de relatos, resulta difícil distinguir la verdad del mito, por la proximidad de quienes brindan los testimonios que suelen arropar a los temas. La ficción se entrevera con la realidad.

En claro seguimiento a la enorme incertidumbre que los líderes de opinión, la sociedad civil y los medios de comunicación han hecho saber respecto al estado que guarda la educación estatal, así como a las denuncias por compraventa de plazas y espacios en los planteles, al cobro de cuotas escolares, al uso de libros de texto no avalados por la Comisión Nacional de Libros de Texto Gratuitos, así como el impasse que parece anidarse en torno al poco claro proceso de federalización de la nómina magisterial estatal, el Ing. Silvano Aureoles Conejo, Gobernador del Estado, en días pasados realizó una rueda de prensa, de 55 minutos de duración, exclusivamente para abordar la situación educativa estatal.

En el uso del micrófono para responder las preguntas de los reporteros, afirmó que la compraventa de plazas en el sistema educativo estatal es “una leyenda urbana”, a la par que realizó una serie de aseveraciones en torno a los resultados parciales de la Prueba PLANEA, que aparentarían una mejora en el logro de aprendizaje en lenguaje y comunicación, así como en matemáticas, pero los cuales carecen de validez, confiabilidad y de constituir una muestra estadísticamente representativa del sistema educativo michoacano.

Asimismo, habló del combate al analfabetismo, en donde dio la cifra de 104 mil personas alfabetizadas por el INEA en tres años, la cual, además de ser elevadísima respecto al promedio inercial, que ignora por completo la dinámica demográfica de los fallecimientos de las personas en situación de analfabetismo, ya que en el censo de INEGI de 2010 se demostró que una de cada tres personas víctimas de este flagelo social eran mayores de 65 años de edad. Hoy, nueve años después, la esperanza de vida de un michoacano es de 74 (65+(2019-2010)) años. Entonces, resulta materia de investigación y validación la cifra presentada, para asegurarse que las personas alfabetizadas realmente lo hayan sido y hayan recibido en vida los certificados correspondientes.

Se concuerda parcialmente en que la compraventa de plazas dentro del sistema educativo puede ser catalogada como una leyenda urbana, toda vez que no hay políticas públicas que le controlen ni está tipificada como delito en el Código Penal del Estado de Michoacán, pero no deja de ser un abierto atropello al derecho a aprender de la niñez y la juventud, que denota la posible existencia de una amplia red de corrupción tejida al interior de diversas dependencias de la administración pública estatal.

Más aún, desde el escritorio gubernamental, llamar leyenda urbana a alguna problemática social implica honrar altamente el compromiso personal de generar la política pública, legislación y acciones correspondientes para que deje de ser tal y se convierta en información pública, confiable, valida, veraz y objetiva que permita comprender y transformar la realidad, pasando del folclor a la realidad, de la leyenda a la ciencia y de la posverdad a la certidumbre.

¿En manos de quién está velar por los derechos humanos de toda la población?, ¿quién desde el gobierno debe velar por el desarrollo del pueblo?, ¿quién es garante de que el método científico se imponga sobre las suposiciones y leyendas, especialmente desde las instituciones?

Por consiguiente, no es en absoluto admisible que ante el error, ante la denuncia, el rumor, la leyenda y la evidencia, las autoridades no hayan cerrado el vacío que permite que la casuística se acumule y sistematice. Debe cuanto antes tipificarse el tráfico de plazas gubernamentales como un delito, en diversas modalidades y sancionarse fuertemente.

Es tiempo de que se trabaje conjuntamente para conformar un sistema educativo de nueva generación en donde prevalezca el método científico sobre el discurso, los datos abiertos sobre las estimaciones y la honestidad sobre la incondicionalidad. Requerimos un sistema educativo abierto, transparente, efectivo, eficiente y participativo.

No olvidemos que mañana será el cuarto informe de gobierno del Ing. Silvano Aureoles Conejo como Gobernador del Estado y habrá que estar muy al pendiente respecto a lo que se mencione respecto a la situación que guarda el sistema educativo estatal y los avances respectivos, que sin duda deberá tener un nivel de sistematización muy superior a lo presentado en la rueda de prensa en materia de los resultados de la Prueba PLANEA, el desglose de los 63 indicadores educativos, de la gobernanza y participación social en la educación, de la federalización de la nómina, de la situación de los libros del PDECEM de la CNTE, del cumplimiento cabal del ciclo escolar, del tráfico de plazas y espacios en el sistema educativo, de la situación de los profesionistas idóneos, de las licitaciones y contrataciones, así como de la obra pública, de la relación con cada expresión sindical, del control del analfabetismo, del padrón estatal de trabajadores de la educación y muchos temas más.

Sería impensable que hubiera leyendas urbanas residiendo en alguno de estos factores, disfrazadas de modelos simplificados de una realidad mucho más compleja y profunda, que es lo que la sociedad michoacana merece conocer.

Se está entrando al tercer tercio de su periodo gubernamental y mucho habrá que sistematizar para lograr un cierre exitoso de las medidas que se han emprendido, para evitar que una vez más se rompa la continuidad y el seguimiento a lo realizado. El derecho a aprender merece ser una realidad y no más una leyenda urbana en una entidad donde en promedio aún estamos en situación de rezago educativo.

Sus comentarios son bienvenidos en [email protected] y en Twitter en @Erik_Aviles

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