Transdisciplinariedad y Ecoformación

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Por: Gerardo A. Herrera Pérez

El mundo vive enfermo y sus tres ecologías también, es una enfermedad llamada racionalidad instrumental, es una enfermedad denominada acumulación, llamada hedonismos, narcisismo, ego, poder, competencia, riqueza, que ha hecho que el sistema inmunológico de la naturaleza este con grandes problemas para mantener equilibrio y preservar y prolongar su existencia. Las políticas públicas internacionales, no serán suficiente para revertir los daños causados por el desprecio y la falta de valores, la espiritualidad y el respeto a la Naturaleza.

Para nuestros antepasados la tierra era la gran madre, un ser dotado de fecundidad y misterio, el ethos planetario, un espacio de convivencia y de armonía en el universo, un espacio de sabiduría, un espacio que se respetaba y admiraba. Esa visión de totalidad cambio, la comunión, la hermandad, será suplantada en el siglo XVI, con el paradigma de Newton y Descartes, quienes impondrán una nueva forma de ser y hacer, es decir, el ser humano se colocara por encima de todas las cosas, lo racional imperará, el etnocentrismo será devastador y el androcentrismo lo acompañara. Hombre y hombre masculino será la fórmula perfecta para acumular y herir a la madre tierra.

Etnocentrismo y androcentrismo han sido los medios para la devastación, fragmentación, exclusión y dominación sobre todas las cosas; la tierra vive: calentamiento global, contaminación ambiental, depredación, desertización de bosques, deforestación de suelos, la superpoblación que demanda espacios que arrebata a la naturaleza, pero que a la vez amenaza sin parar para el bienestar humano.

Analizar las problemáticas es parte de la atención al problema, pero este análisis lo debemos hacer desde un pensamiento crítico, desde el holismo, lo sistémico, desde la transdisciplinariedad, desde la ecoformación, la ecoética y la ecopedagogía.

Trandisciplinariedad, Ecoformación  y la Ecopedagogía son conceptos que emergen vinculados al paradigma ecosistémico, que impulsan una nueva mirada sobre la generación de conocimiento en Ciencias Sociales y sobre la práctica educativa frente a las necesidades de la naturaleza, del mundo, del medio ambiente, de la biodiversidad. Sólo una visión transdisciplinar puede plantear una formación dinámica, interactiva dialogante con el medio social y la naturaleza de manera sustentable y sostenible, como lo plantea la Agenda 2030.

Tuve la oportunidad de intersujetivizar sobre el tema de la Ecoformación con compañeros y compañeras del Doctorado en Ecoeducación, dicha reflexión se hizo anclado a los contenidos educativos del Texto Recensión de la obra, de Torres, S., en subjetivaciones se concluyen algunas cuestiones en el cómo entender la Ecoformación:

La ecoformación requiere de desmontar las ideologías etnocentricas y androcéntricas que someten, controlan y disciplinan los cuerpos frente a una homogenidad y subjetividad que determinan lo normal y lo anormal.

Por ello, la ecoformación, plantea el crecimiento interior a partir de la interacción multisensorial con el medio humano (social y humano) y natural (medioambiental), de forma armónica, integradora y axiológica (los valores), bajo un enfoque de complementariedad.

La ecoformación propone ir más allá del individualismo (del yo), del cognitivismo (no solo incorporar el conocimiento, sino la experiencia, la sabiduría) y utilitarismo del conocimiento (a favor de unos cuentos, en lugar de lo social), porque ello permite fortalecer los valores sociales.

La importancia de la ecoformación parte del reconocimiento de las diferencias y avanzar y en el respeto a la naturaleza (ecología, y en ello la biodiversidad, el medio ambiente, la vida), tomando en consideración a los otros (alteridad, lo relacional, la otredad) y trascendiendo la realidad sensible (transpersonalidad, la interpretación que yo hago frente a los demás y la apropiación y conocimiento de esas interpretaciones).

La ecoformación fomenta la cooperación y entornos colaborativos frente a la competitividad (aquello que es la meritocracia, e ideologías y valores individuales), crea “escenarios” de intercambio y diálogo (lo dialógico), propicia ambientes agradables de trabajo y estrategias dinámicas, flexibles, retadoras, como los entornos virtuales que tanto atraen y motivan a los jóvenes (Tic´s, tecnologías de la información y comunicación).

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