Pátzcuaro y sus tenencias

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Por: Gerardo A. Herrera Pérez

Reconocer la valía de mujeres y hombres en sus actos de autonomía, libertad, emancipación en la toma de decisión es verdaderamente alentador; que esos actos sean ejecutados  por mujeres que históricamente han sido sometidas y controladas por el patriarcado, da cuenta del avance que se puede tener en el desarrollo social y la participación de las mujeres.

A través de diversos mecanismos se han generado condiciones para impulsar modelos sociales para la participación ciudadana, uno de ellos es la comunidad de aprendizaje. La comunidad de aprendizaje que opera en la comunidad de Santa María de Huiramangaro, a partir de la instrumentación de la metodología de acción participación y de la definición de la atención a problemáticas sentidas, genero planes de acción para fortalecer a la comunidad a través de la cohesión social y la aplicación de una estrategia de tres etapas; desarrollo humano, deportes y cultura.

En este sentido la cohesión social permitirá sentar las bases para la confianza entre los miembros de la familia, entre las familias y la comunidad y entre las comunidades, es decir, la idea es generar confianza entre las dos comunidades a través del fortalecimiento de las familias. Recordemos que Santa María de Hiramangaro y San Juan Tumbio, son comunidades aledañas, que solo las divide una calle de por medio, pero que las mismas son pobladas por hombres y mujeres que llevan la misma sangre.  En este ir y venir de dos poblaciones denominadas de manera diferente pero con las mismas raíces genéticas, deberían de comprenderse y complementarse para tener un mejor futuro. Es decir, estamos frente a un acto de reflexión holístico y sistémico.

La cohesión social debe ir acompañada de los valores sociales, la identidad y sobre todo del trabajo de convivencia y dialogo permanente.  De esta manera la comunidad de aprendizaje debe continuar  trabajando a efecto de conseguir que se lleven a cabo las acciones de la cohesión social.

De esta manera y como complemento de la cohesión social, se planeó un ciclo de conferencias para atender la formación y desarrollo humano de la población; el ciclo de conferencias plantea cuatro encuentros de diferentes temáticas con la sociedad de las dos comunidades. Los temas son relacionados con la familia, las adicciones, la sexualidad y la equidad de género y violencia.

Por el momento,  en el proceso de inauguración del evento “Por amor a nuestros hijos y una mejor convivencia”, en donde asistieron autoridades del H. Ayuntamiento de Pátzcuaro, autoridades auxiliares de Santa María de Huiramangaro y de San Juan Tumbio, así como autoridades del Colegio de Bachilleres, y de la Comisión Estatal de los Derechos Humanos y del Instituto Universitario de Puebla, algunos de los invitados dirigieron un breve mensaje para las y los presentes, en general se expresó que es importante que se continúe trabajando para impulsar el desarrollo de  las mujeres a través de esta estructura de comunicación que es la comunidad de aprendizaje.

Este primer encuentro fue desarrollado a través de una conferencia intitulada “Comunicación en la Familia”, desarrollada por la maestra L Ivette Díaz Barragán, presidenta del Capítulo Michoacán de la Federación Mexicana de Psicología, A.C.

En sus disertaciones el conferencista magistral posiciono el tema de la importancia de reconocer la familia como una cuestión sistémica y jerárquica, y otras temáticas más relacionadas con la disciplina, el control, las relaciones de padres e hijos, la comunicación y el entendimiento y la construcción de acuerdos de colaboración.

En un ejercicio dialógico, quienes estuvieron presentes y la conferencista entablaron diálogo a partir de expresar sus preocupaciones sobre conductas de rebeldía de los hijos, o bien, como una de las participantes expresó cómo le hacemos, a dónde los llevamos, quién podrá apoyarlos, no queremos que la plática quede en estos planteamientos.

Al concluir el evento la conferencista y los integrantes de la comunidad de aprendizaje recibieron un diploma y reconocimiento por parte de la Comisión Estatal de los Derechos Humanos.

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